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Paseos y Excursiones en Tegucigalpa
Tegucigalpa ofrece una variedad de paseos de gran interés para
el visitante. Hay algo para cada gusto, desde posibilidades de contacto
con la naturaleza, convivencia con artesanos en una de las escuelas de
artesanías mas importante de Honduras, paseos por bellos pueblos
coloniales que retienen su ambiente de tiempos pasados... Nosotros le
recomendamos que visite a cualquiera de los operadores que aparecen en
el directorio, ya que ellos son profesionales expertos en la zona y sin
lugar a dudas le pueden ayudar a que disfrute usted al máximo de
su estancia en la ciudad.
El
Parque Nacional la Tigra.
Ubicado a solo 12 Km de Tegucigalpa, y con una extensión superior
a los 238 kilómetros cuadrados, este parque nacional tiene vegetación
propia de un bosque nublado, la cual esta considerada como el tipo de
vegetación tropical mas rico en flora y fauna. Desgraciadamente,
ese tipo de hábitat a sido depredado a lo largo de todo Centro
América, sin embargo, en Honduras aún tenemos dignos ejemplares
de este tipo de bosque, y La Tigra es sin lugar a dudas un ejemplar digno
de mención. Bromelias, orquídeas, helechos arborescentes
y mas de 200 especies de aves son solo parte de la biodiversidad disponible
en el parque.
Existen dos vías de acceso a la Tigra, el primero es vía
el Hatillo, y el segundo siguiendo la ruta de las Reales Minas de Tegucigalpa,
vía Santa Lucia, Valle de Ángeles y San Juancito. La Ruta
del Hatillo es la más utilizada, y ofrece entre otras cosas unas
vistas de Tegucigalpa desde lo alto de la carretera a El Hatillo. En la
zona del Hatillo, se encuentra un pequeño y muy acogedor hotel
de montaña, La Estancia, que le permite pernoctar con todas las
comodidades en una zona rodeada de frescos pinares, a un paso del centro
de visitantes. Para los amantes de la tranquilidad de la naturaleza, este
hotel ofrece una exelente oportunidad para la observacion de aves. Existe
un centro de visitantes en el Hatillo así como varios senderos,
uno de los cuales conduce hasta el centro de visitantes ubicado por la
entrada de San Juancito. Nosotros optamos por seguir la ruta de las Reales
Minas y visitar de paso las comunidades coloniales de Santa Lucia y Valle
de Ángeles, antes de continuar a San Juancito y al acceso del parque.
Desde Tegucigalpa y hasta Valle de Ángeles, la carretera esta totalmente
asfaltada, desde Hasta Valle de Ángeles la carretera que continua
a San Juancito es un camino de tierra en excelente estado. Esta pequeña
comunidad también tuvo un gran auge minero, pero a diferencia de
Santa Lucia y Valle de Ángeles, que lo tuvieron durante la colonia,
el auge de San Juancito fue muy posterior, a finales del siglo pasado
y durante la primera mitad de este siglo. Sede de las operaciones de la
Rosario Mining Co. la mina de plata más rica jamás explotada
en Centro América. Como tal, esta comunidad tuvo su época
de oro durante la fiebre de plata que se dio entre 1880 y 1950. La primera
estación hidroeléctrica en Centro América fue puesta
en funcionamiento aquí, y aún puede usted visitar las instalaciones
que aunque ya no funcionan, están todas completas. Así mismo,
aquí funcionó la primera embotelladora de refrescos gaseosos
de Centro América, ya que la Pepsi Cola estableció una planta
en esta población.
Incluso, se puede afirmar que San Juancito y sus minas jugaron un lugar
preponderante en la decisión que tomó el Presidente Marco
Aurelio Soto de trasladar la capital de la república de Comayagua
a Tegucigalpa, ya que el era uno de los accionistas de la Rosario Mining
Co. , y como es obvio, prefería estar mas cerca de tan importante
empresa. Las minas de San Juancito fueron explotadas hasta la mitad del
siglo, y desde entonces, San Juancito perdió el glamour que tenia
para pasar a ser en alguna medida un pueblo fantasma. Esto no significa
que este deshabitado, pero su población y oferta de trabajo disminuyó
notablemente.
Hoy en día, las viejas instalaciones de la minera son mudo testigo
de tiempos pasados. El acceso al Parque La Tigra es vía San Juancito,
sin embargo, desde el pueblo comienza un empinado camino de unos 5 km.
de longitud que requiere de un vehículo 4 X 4 en el caso de que
este mojado. Hay servicio de bus hasta San Juancito, pero a partir de
este punto, no existe ningún tipo de transportación regular,
por lo que si no tiene su propio vehículo, deberá caminar
hasta el centro de visitantes, el cual esta ubicado en uno de los antiguos
edificios de la compañía minera. Por ello, esta parte del
Parque Nacional La Tigra es más atractiva que la del Hatillo, ya
que aquí se combina el entorno ecológico con el legado de
la vieja empresa minera. Un buen punto de información en San Juancito
referente al parque es el comedor Celsa, ubicado al principio de la cuesta
que conduce al centro de visitantes. Aquí, puede preguntarle a
la Sra. Celsa acerca de la disponibilidad de guías, y la posibilidad
de que le muestren la antigua planta hidroeléctrica. Otra opcion
es buscar a Sarah, en la caseta de la Pepsi, ubicada en el centro de la
ciudad. Aquí podra disfrutar de una excelente comida tipica hondureña
mientras ella le ayuda a coordinar tranporte al centro de visitantes.
Desde el centro de visitantes parten varios senderos, entre los cuales
esta uno que se comunica con el acceso por el Hatillo, permitiendo de
hecho atravesar el parque. Se recomienda seguir este sendero temprano,
ya que dura varias horas el recorrido entre ambos centros de visitantes.
En el centro de visitantes de San Juancito hay un edificio habilitado
para el hospedaje de los visitantes que lo deseen, que está instalado
en lo que fue el antiguo hospital de la empresa minera. Para hacer uso
de estas instalaciones es necesario hacer reservaciones en Tegucigalpa
con la fundación AMITIGRA al teléfono 232 6771 y 232 5503.
Existe una cuota simbólica para mantenimiento de la instalaciones
en el caso de que desee quedarse a dormir en el centro. Una nueva opción
para hospedaje en el zona es alquilar una pequña cabaña
de dos habitaciones ubicada en el Mirador El Rosario, desde donde podrá
disfrutar de unas hermosas vistas panorámicas. Para reservar esta
cabaña, llame al 987 5835. En esta cabaña le pueden ofrecer
comida vegetariana así como pan recién hornado.
Zoológico
Metropolitano de el Picacho.
Ubicado en el Picacho, con una extraordinaria vista de la ciuad de Teugucigalpa
y entre un bosque de robles y pinos, el zoológico metropolitano
ofrece una opción para conocer algunos de los animales nativos
a nuestra Honduras. Destaca un jaguar, felino más grande de América
y que es nativo de Honduras, así como una colección muy
completa de venados cola blanca y monos araña. Con un total de
310 animales, entre los podemos contar 20 especies diferentes de mamíferos,
23 de aves y 7 de reptiles. El área total del zoológico
es de unas 22 manzanas. El zoológico está abierto de las
8:00 a.m. a las 3:00 p.m. todos los días, y el precio de acceso
es de Lps. 3.00 por adulto y Lps. 1.00 para niños.
Valle
de Ángeles
Valle de Ángeles, una bella comunidad colonial, ubicada en un valle
pequeño totalmente rodeado de frescos pinares. Valle de Ángeles
se ha convertido en un importante centro artesanal, con una exposición
permanente de artesanías de todo el país. Aquí usted
puede pasearse por los pabellones y comprar excelentes artesanías
a buenos precios. Uno de los lugares mas sobresalientes e interesantes
es Lesanddra Leather, una marroquinería local en donde se producen
artículos de cuero para exportación. El parque de Valle
de Ángeles es pequeño pero muy agradable, y dependiendo
de la época del año, encontrar diversos arboles floreando.
En una ocasión encontré todo el parque alfombrado con hermosas
flores de jacaranda. La iglesia del pueblo es de origen colonial, sin
embargo ha sufrido muchas alteraciones y la riqueza colonial que tuvo
antaño se ha perdido para siempre.
Existen varios restaurantes en el pueblo, entre los cuales destacan Rudy’s
Snack Bar, El Anafre, Épocas y El Papagallo. También hay
varias tiendas de artesanías y galerías de arte, así
como un pequeño hotel, La Posada del Ángel en donde usted
se puede hospedar y gozar del ambiente hospitalario del pueblo.
Justo en las afueras de Santa Lucia se encuentra el serpentario de Santa
Lucía, una colección de serpientes venenosas e inofensivas
que tiene el propósito de mostrar algo de la divesidad de reptiles
nativos a Honduras así como ayudar a diferenciar las serpientes
peligrosas de las inofensivas. El serpentario está abierto de las
9:00 a.m. hasta las 4:00 p.m. Dentro del serpentario opera una pequeña
tienda de artesanías ecológicas llamada Ecositemas. Por
el momento, no se combra ninguna cuota de entrada, sin embargo, hay una
alcancia para donaciones, las cuales sirven de base para mantener el serpentario.
Santa
Lucia.
Situada a poca distancia de Tegucigalpa, y a una altura de aproximadamente
1,500 m sobre el nivel del mar, Santa Lucia tiene un clima estupendo.
Rodeada de pinares, muchos capitalinos han hecho de esta comunidad su
residencia permanente. La comunidad fue fundada a principios del siglo
XVI debido a las vetas de plata que fueron encontradas a sus alrededores,
y la minería tuvo un auge suficientemente importante para que el
emperador español donara una imagen de un Cristo como reconocimiento
a la comunidad por la riqueza generada en favor de la corona. Esta imagen,
que llegó a Santa Lucia en 1574, puede ser vista en el interior
de la iglesia, la cual no es tan antigua como la imagen, pero si data
del periodo colonial. Tanto la iglesia, que conserva su riqueza colonial,
como la imagen, considerada milagrosa por la comunidad, han sido restauradas.
Santa Lucia, como la mayoría de pueblos mineros de la colonia española,
está construido en las laderas de las montañas en donde
se encontraba el mineral, por lo cual no tiene la traza rectangular tradicional
que los españoles dieron a las ciudades que fueron fundando. Como
tal, tiene calles angostas que serpentean por las laderas de la montaña,
la cual es bastante empinada. En tiempos mas modernos, la comunidad de
Santa Lucia se ha dedicado al cultivo de flores, motivo por el cual encontrará
una gran cantidad de flores decorando los jardines de las casas coloniales
dándole un aire muy agradable y pintoresco a la población.
Si al visitar Santa Lucia usted no encuentra la iglesia abierta, pero
desea conocerla, pase a la sacristía y solicite que se la abran,
lo harán con gusto. La iglesia normalmente permanece cerrada con
el fin de proteger su rico contenido artístico colonial.
Con el tiempo. Santa Lucia se ha convertido en un suburbio de Tegucigalpa,
especialmente para personas que tienen que trabajar en el bullicio de
la gran ciudad pero que prefieren vivir en un lugar más tranquilo
y relajado. Por ello, hay mas y más casas que se están construyendo
y atrayendo a mas habitantes. Además, ya hay un pequeño
Bed and Breakfast que le permitirá disfrutar del encanto de Santa
Lucia sin tener que preocuparse de regresar a dormir a Tegucigalpa. La
Posada del Las Nubes ofrece cuatro acogedoras habitaciones con TV, baño
privado y agua caliente. Le recomiendo ampliamente esta posada para disfrutar
de Santa Lucia. Además, hay varias opciones para comer en Santa
Lucia. La Posada del Las Nubes ofrece buena cocina todos los días.
Un nuevo Café Bar, Portal La Leyenda, es un rincón encantador
en donde disfrutar de un café o un trago en un ambiente bohemio.
Por las noches, La Leyenda esta iluminada únicamente con candelas!
Finalmente esta la Parrillada Miluska, propiedad de un Checoslovaco que
radica en Santa Lucia hace varios anos.
También hay una buena alternativa para aprender el idioma español
en Santa Lucia. El Centro Hondureño de Idiomas esta establecido
aquí con unas instalaciones ideales para aprender el español.
Además, ofrecen alternativas de hospedaje en la Posada del Las
Nubes o bien en casas de habitación de familias de Santa Lucia.
El
Zamorano, Yuscarán y Danlí A solo una corta
distancia al oriente de Tegucigalpa se encuentra uno de los valles más
hermosos de Honduras: El Zamorano. Aquí, está la famosa
escuela agrónoma de El Zamorano, y de hecho casi todo este fértil
valle sirve como campo experimental para la escuela. Un poco mas hacía
el oriente, continuando hacia Danlí, está el desvío
para la comunidad colonial minera de Yuscarán, hecha famosa por
su “guaro” de prestigio nacional. En Yuscarán, usted
encontará el encanto de uno de los pueblos más hermosos
y con aspecto colonial mejor conservado en el país. Esta ciudad
es la cabecera departamental de El Paraiso. Aun cuando los servicios turisticos
en esta comunidad son aun limitados, encontrara donde comer y hay un para
de hoteles en construccion.
Danlí, ubicado a unos 100 km de Tegucigalpa es una pintoresca ciudad
agrícola, cuyo producto principal es el puro habano . La mayor
parte de la producción esta destinada a la exportacion debido a
su excelente calidad. En Danlí, vale la pena visitar la enorme
iglesia colonial que se encuentra en el parque central. Aun cuando requiere
de trabajo de mantenimiento para preservarla, es sin duda una joya colonial
de Honduras. Si necesita pasar la noche en la zona, le recomendamos el
centro Kelloggs, ubicado a un costado de la escuela El Zamorano.
Entre El Zamorano y Danli hay un centro turístico con buena comida
y varias opciones de recreación llamado EL Segoviano. Aquí,
usted puede disfrutar de un paseo en lancha en una pequeña laguna
artificial, de una carrera de go-carts en donde usted puede ser protagonista
en su propio go-cart, o bien, simplemente relajarse en una hamaca para
tomarse la siesta del día después de un buen almuerzo. El
Segoviano está abierto todos los días de la semana para
desayuno, almuerzo y cena.
Comayagua
La antigua capital colonial de Honduras es una joya esperando ser descubierta
por el turismo. Con una serie de monumentos coloniales entre las que destacan
la Catedral de Comayagua así como varias iglesias más, casas
coloniales en donde nacieron y vivieron varios de los próceres
de Honduras, dos museos con artefactos de gran valor histórico
y un casco colonial que se esta rehabilitando, Comayagua ofrece, sin dudas,
una ventana al pasado colonial y repúblicano de Honduras. La ciudad
está ubicada a unos 90 km al sur de Tegucigalpa, sobre la carretera
que une a la capital con San Pedro Sula. Aunque puede ser visitada en
un día, si usted es amante de arquitectura colonial y desea conocer
todo lo que le ofrece Comayagua, le recomendamos pasar una noche en la
ciudad. De cualquier manera, no deje de pasar a conocer el Restarurante
Villa Real, una antigua casa que ha sido restaurada y convertida en el
más bello restaurante de Comayagua, sin duda, uno de los más
bellos de Honduras.
Zambrano
Una agradable comunidad rural ubicada a 35 km de Tegucigalpa, sobre la
carretera que conduce hacia San Pedro Sula. Zambrano ofrece un agradable
clima de montaña con una vegetación de bosque de coniferas
(pinos) que la hace muy artractiva. Dentro de esta comunidad hay un pequeño
y muy agradable hotel de montaña, el Caserío Valuz que ofrece
15 cómodas habitaciones con todas las comodidades. Cuenta con un
restaurante y servicio completo de bar. Las habitaciones, cada una decorada
con antiguedades y piezas de arte de la región son muy ámplias
y cómodas, muchas de ellas con su balcón o terraza propios.
El hotel ofrece además varias posibles excursiones a caballo y
caminatas en la zona, incluyendo una visita a una hermosa cascada ubicada
a unos 45 minutos de distancia caminando bajo pinares. El dueño
y anfitrión, Jorge Valle Aguiluz le puede ayudar a coordinar visitas
y paseos en la zona. Recomendamos hacer reservaciones antes de llegar
a hospedarse. Los fines de semana opera un agradable restaurante que cada
dia es más popular entre los amantes del ambiente rural. Para reservas,
llame al 898 6755 o 996 4294. Para llegar, tome la carretera que conduce
desde Tegucigalpa hacia San Pedro Sula. Al llegar al km 35, encontarará
a su lado izquierdo un rótulo de las fuerzas armadas junto a una
pequeña calle de entrada hacia Zambrano. Tome esta calle y continúe
aproximadamente 1 ½ km y encontrará el hotel del lado derecho.
Ojojona
Una pequeña comunidad ubicada a solo 32 kilómetros de Tegucigalpa,
Ojojona es quizás el arquetipo de la comunidad rural colonial de
Honduras. Ubicado en un pequeño valle, rodeado de montañas
con abundantes pinares, Ojojona ofrece una arquitectura de estilo colonial
con casas típicas de adobe, con sus tejas rojas, casas blancas
y calles empedradas y habitantes hospitalarios que lo harán sentirse
muy cómodo.
Esta agradable comunidad se ha hecho famosa por sus abundantes artesanías
de barro y madera tallada, la cual ha ido mejorando, en forma gradual
en calidad gracias a esfuerzos comunitarios para ello. Su extraño
nombre tiene origen en la lengua Lenca y significa agua verde. La población
fue establecida a principios del siglo XVII y como mencionamos anteriormente,
tiene una marcada influencia de arquitectura colonial española,
entre la que destacan 3 iglesias del periodo colonial en Honduras. La
comunidad fue declarada patrimonio nacional en 1996 debido su gran atractivo.
Llegar a Ojojona es relativamente fácil. Hay que tomar la carretera
del Sur, que conduce de Tegucigalpa a Choluteca, y encontrará el
desvió claramente señalado al lado derecho de la carretera.
La población está a unos pocos kilómetros adelante
del desvió. El tiempo aproximado de viaje es de 40 minutos contados
a partir del aeropuerto internacional Toncontín.
Golf
Los aficionados del golf siempre están buscando donde poder practicar
su deporte. Tegucigalpa cuenta con dos campos de 9 hoyos cada uno. El
Tegucigalpa Country Club es el más antiguo de los dos y está
ubicado prácticamente dentro de la ciudad. El Centro Residencial
y Club de Golf Villa Elena ofrece un entorno natural de belleza singular.
Ubicado en una reserva natural privada, el campo está rodeado de
montañas con bosques de pino y roble. Además, cuenta con
un excelente restaurante de comida mexicana así como de un buen
bar y canchas de tennis. Si desea conocer y jugar golf en Villa Elena,
informe a los guardias en la entrada que leyeron sobre Villa Elena en
Honduras tips y desean conocer y jugar golf en su campo, ellos tienen
instrucciones de dejarle pasar.
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